Recién cumplidos dos años desde que inciamos nuestra última aventura, el esfuerzo se ve recompensado con nuestro primer Sol Repsol y también con una mención en la Guía Michelin. Este premio os pertenece también a vosotros, los clientes, que formáis parte de la gran familia de Lecanda. Sin vosotros nada tendría sentido. ¡Mil gracias!
Nuestro compromiso con vosotros no tiene límites y, por tanto, los galardones recibidos no representan una meta sino un punto de partida para seguir creciendo, siempre en busca del mejor producto, la esencia de nuestra cocina, de nuestras brasas. ¡A fuego y hierro!